
¿El exceso de proteína está quitando el disfrute de comer? Un llamado a volver al equilibrio
En la última década, la proteína pasó de ser un nutriente esencial a convertirse en una especie de “estrella de la nutrición”. Hoy la vemos proclamada en barras, batidos, cafés, cereales e incluso postres. Y aunque su papel es indiscutible —construir y reparar tejidos, regular hormonas, fortalecer el sistema inmune y ayudarnos a sentirnos saciados—, la tendencia actual parece haber cruzado una línea.
Según la periodista de salud Alice Callahan, del The New York Times, la mayoría de las personas ya supera las recomendaciones oficiales. En EE. UU., el hombre promedio consume más de un 55% por encima de la ingesta diaria sugerida (63 g de proteína para un adulto activo de 79 kg), y las mujeres sobrepasan en más de un 35% lo recomendado. Plataformas como MyFitnessPal incluso sugieren cantidades que duplican estas cifras.
¿El problema? El exceso no se traduce en más músculo a menos que exista un entrenamiento intenso. Lo que el cuerpo no usa, el hígado lo convierte en energía, y si esa energía no se gasta, se almacena como grasa.
El lado invisible de la tendencia
Lo que comenzó como un interés por “comer limpio” ha mutado en una competencia silenciosa: influencers compartiendo “almuerzos de 100 g de proteína” y recetas hipercalculadas. En redes, la salud se presenta como disciplina extrema y las comidas como ecuaciones matemáticas. El riesgo es que esta obsesión se transforme en diet culture disfrazada de bienestar, incluso entre profesionales de la nutrición, como advierte un estudio de la Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, donde casi la mitad de dietistas encuestados mostraban riesgo de ortorexia nerviosa.
Cuando comer deja de ser un placer
Al final, la comida no es solo combustible: es cultura, es encuentro, es disfrute. La proteína es vital, sí, pero no lo es todo. Una dieta saludable se construye con equilibrio: frutas, verduras, grasas saludables, carbohidratos integrales… y momentos para saborear sin contar cada gramo.
Ahí es donde los jugos naturales y prensados en frío encuentran su lugar. En un solo vaso puedes integrar vitaminas, antioxidantes, minerales y fibra, sin necesidad de convertir tu plato en un tablero de control. Es una manera de sumar variedad y color a tu dieta, de hidratarte y nutrirte sin perder la alegría de comer y beber con gusto.
Desde Kuvings creemos que la salud se construye cada día, así mismo, también reconocemos que cada cuerpo es único. Por eso, antes de hacer cambios en tu alimentación, consulta siempre con tu médico o nutricionista, para que juntos encuentre el mejor camino.
📲 Descubre aquí nuestro extractor de jugos Kuvings y siente la diferencia desde el primer vaso.
Fuente:
The Economic Times – Is the protein craze making you healthier or just taking the joy out of eating?